Warning: Undefined array key 0 in /home/fundamen/public_html/plugins/system/jblibrary/jblibrary.php on line 380
Fundamentar - Economía Este portal pretende hacer un aporte a la cualificación del debate político y económico en la Argentina. Ponemos ideas en discusión que pretenden servir para que surjan otras visiones que enriquezcan el análisis. https://www.fundamentar.com/economia/itemlist/tag/demanda 2024-05-10T05:43:14-03:00 Joomla! - Open Source Content Management La Traqueteada Nueva Normalidad de China 2016-01-29T11:54:57-03:00 2016-01-29T11:54:57-03:00 https://www.fundamentar.com/economia/item/5306-la-traqueteada-nueva-normalidad-de-china JOSEPH STIGLITZ(*) hola@fundamentar.com <div class="K2FeedImage"><img src="https://www.fundamentar.com/media/k2/items/cache/37161ace0d2f98d9e90b2e227e64ebe6_S.jpg" alt="El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz" /></div><div class="K2FeedIntroText"><p> <em>En la China de hoy, como en los Estados Unidos de hace 35 a&ntilde;os, hay un debate acerca de cu&aacute;les medidas, si las medidas en el lado de la oferta o aquellas en el lado de la demanda, son las que cuentan con una mayor probabilidad para restaurar el crecimiento.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> El desplazamiento de China desde un modelo de crecimiento impulsado por las exportaciones hacia uno basado en el consumo de los hogares ha sido mucho m&aacute;s traqueteado de lo que algunos predijeron, con fluctuaciones burs&aacute;tiles y volatilidad en el tipo de cambio que incitan temores acerca de la estabilidad econ&oacute;mica del pa&iacute;s. No obstante, seg&uacute;n par&aacute;metros hist&oacute;ricos, la econom&iacute;a de China a&uacute;n se desempe&ntilde;a bien &ndash; el crecimiento anual del PIB est&aacute; cerca del 7%, algunos dir&iacute;an que se desempe&ntilde;a muy bien &ndash; pero el &eacute;xito en la escala que China experiment&oacute; durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas hace que se engendren expectativas elevadas.</p> <p> Hay una lecci&oacute;n b&aacute;sica: &ldquo;los mercados con caracter&iacute;sticas chinas&rdquo; son tan vol&aacute;tiles y dif&iacute;ciles de controlar como lo son los mercados con caracter&iacute;sticas estadounidenses. Invariablemente, los mercados adquieren vida propia; no se les puede impartir &oacute;rdenes f&aacute;cilmente. En la medida que los mercados puedan ser controlados, dicho control se logra al establecer reglas de juego en forma transparente.</p> <p> Todos los mercados necesitan reglas y regulaciones. Las reglas buenas pueden ayudar a estabilizar a los mercados. Las reglas mal dise&ntilde;adas, independientemente de cu&aacute;n bien intencionadas sean, pueden tener el efecto contrario.</p> <p> Por ejemplo, desde la crisis del mercado de valores en Estados Unidos en el a&ntilde;o 1987, se ha reconocido la importancia de contar con interruptores de circuito; no obstante, si el dise&ntilde;o de los mismos no es adecuado, dichas reformas pueden aumentar la volatilidad. Si se tienen dos niveles de interruptores de circuito &ndash; un para suspender operaciones burs&aacute;tiles a corto plazo y otro para suspenderlas a largo plazo &ndash; y dichos niveles se establecen temporalmente uno muy cerca del otro, una vez que se active el primer interruptor, los participantes en el mercado al darse cuenta que es probable que se active tambi&eacute;n el segundo, podr&iacute;an salir en estampida del mercado.<br /> Por otra parte, lo que ocurre en los mercados puede acoplarse s&oacute;lo en t&eacute;rminos muy holgados con lo que ocurre con la econom&iacute;a real.</p> <p> La reciente Gran Recesi&oacute;n ilustra esto. Mientras que el mercado de valores de Estados Unidos ha tenido una recuperaci&oacute;n robusta, la econom&iacute;a real se ha mantenido de capa ca&iacute;da. Pero incluso as&iacute;, la volatilidad del mercado de valores y del tipo de cambio pueden tener efectos reales. La incertidumbre puede conducir a que se consuma e invierta menos (esta es la raz&oacute;n por la cual los gobiernos deben aspirar a tener reglas que refuercen la estabilidad).</p> <p> Lo que es m&aacute;s importante, sin embargo, son las reglas que rigen la econom&iacute;a real. En la China de hoy, como en los Estados Unidos de hace 35 a&ntilde;os, hay un debate acerca de cu&aacute;les medidas, si las medidas en el lado de la oferta o aquellas en el lado de la demanda, son las que cuentan con una mayor probabilidad para restaurar el crecimiento. La experiencia de Estados Unidos y muchos otros casos proporcionan algunas respuestas.</p> <p> Para empezar, las medidas en el lado de la oferta se pueden llevar a cabo de mejor manera cuando hay pleno empleo. En ausencia de una demanda que sea considerada suficiente, la mejora de la eficacia en el lado de la oferta s&oacute;lo conduce a una mayor subutilizaci&oacute;n de los recursos. No se aumenta la producci&oacute;n al desplazar la mano de obra desde usos en actividades de baja productividad hacia el desempleo, cuya productividad es cero. Hoy en d&iacute;a, la deficiente demanda agregada a nivel mundial exige que los gobiernos tomen medidas para impulsar el gasto.</p> <p> Para empezar, dicho gasto se puede poner al servicio de muchos usos buenos. Hoy en d&iacute;a, las necesidades de China que son muy importantes incluyen la reducci&oacute;n de la desigualdad, la moderaci&oacute;n de la degradaci&oacute;n ambiental, la creaci&oacute;n de ciudades habitables, y las inversiones en salud p&uacute;blica, educaci&oacute;n, infraestructura y tecnolog&iacute;a. Las autoridades tambi&eacute;n tienen que fortalecer la capacidad regulatoria para garantizar la seguridad de los alimentos, edificios, medicamentos y mucho m&aacute;s. Los beneficios sociales provenientes de este tipo de inversiones exceden enormemente los costos de capital.</p> <p> El error que cometi&oacute; China en el pasado ha sido confiar demasiado en la financiaci&oacute;n de la deuda. No obstante, China tambi&eacute;n tiene un amplio margen para aumentar su base fiscal de manera que se aumente la eficacia y/o el capital de manera generalizada. Los impuestos ambientales podr&iacute;an conducir a una mejor calidad del aire y del agua, incluso mientras se generen ingresos sustanciales; los impuestos a la congesti&oacute;n mejorar&iacute;an la calidad de vida en las ciudades; los impuestos a la propiedad y a las ganancias de capital alentar&iacute;an una mayor inversi&oacute;n en actividades productivas, promoviendo el crecimiento. En resumen, si se dise&ntilde;an correctamente, las medidas para el logro de un presupuesto equilibrado &ndash; como por ejemplo aumentar los impuestos en t&aacute;ndem con los gastos &ndash; podr&iacute;an proporcionar un gran est&iacute;mulo para la econom&iacute;a.</p> <p> Tampoco debe China caer en la trampa de hacer hincapi&eacute; en medidas retr&oacute;gradas en el lado de la oferta. En EE.UU., se desperdiciaron recursos cuando se construyeron viviendas de mala calidad en el medio del desierto de Nevada. No obstante, la primera prioridad no es derribar aquellas viviendas (en un esfuerzo por consolidar el mercado de la vivienda); es garantizar que los recursos se asignen de manera eficiente en el futuro.</p> <p> En efecto, el principio b&aacute;sico que se ense&ntilde;a en las primeras semanas de cualquier curso elemental de econom&iacute;a es olvidar el pasado &ndash; no llorar sobre la leche derramada. El acero de bajo costo (suministrado a precios por debajo del costo promedio de producci&oacute;n a largo plazo, pero a un costo igual o superior al costo marginal) puede ser una ventaja para otras industrias.</p> <p> Hubiese sido un error, por ejemplo, destruir el exceso de capacidad de Estados Unidos en el rubro de fibra &oacute;ptica, industria en la que las empresas estadounidenses ganaron much&iacute;simo en la d&eacute;cada de 1990. El valor de &ldquo;opci&oacute;n&rdquo; asociado con posibles usos futuros siempre debe ser contrastado con el costo m&iacute;nimo de mantenimiento.</p> <p> El desaf&iacute;o que enfrenta China mientras encara el problema de exceso de capacidad es que aquellos trabajadores que en el caso contrario perder&iacute;an sus puestos de trabajo van a necesitar alg&uacute;n tipo de apoyo; las empresas presentar&aacute;n sus argumentos a favor de un rescate robusto para minimizar sus p&eacute;rdidas. Sin embargo, si el gobierno acompa&ntilde;a medidas en el lado de la demanda que sean eficaces con pol&iacute;ticas relativas al mercado de trabajo que sean activas, al menos el problema del empleo podr&iacute;a abordarse de manera eficaz y se podr&iacute;an dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas &oacute;ptimas &ndash; o por lo menos razonables &ndash; para la restructuraci&oacute;n econ&oacute;mica.</p> <p> Tambi&eacute;n se tiene el problema deflacionario macroecon&oacute;mico. El exceso de capacidad nutre a la presi&oacute;n a la baja de los precios, causando externalidades negativas que afectan a las empresas endeudadas, las cuales experimentan un aumento de su apalancamiento real (ajustado por la inflaci&oacute;n). Sin embargo, un abordaje que supera a aquel de la consolidaci&oacute;n en el lado de la oferta es una expansi&oacute;n agresiva en el lado de la demanda, que contrarrestar&iacute;a las presiones deflacionarias.</p> <p> Los principios econ&oacute;micos y factores pol&iacute;ticos son, por lo tanto, bien conocidos. Sin embargo, demasiado a menudo el debate sobre la econom&iacute;a de China se ha visto dominado por propuestas ingenuas para llevar a cabo reformas en el lado de la oferta &ndash; junto con cr&iacute;ticas a las medidas dirigidas al lado de la demanda que fueron adoptadas tras la crisis financiera mundial del 2008. Dichas medidas estaban lejos de ser perfectas; se las tuvo que formular sobre la marcha dentro de un contexto de una emergencia inesperada. No obstante, tomarlas fue mucho m&aacute;s beneficioso que hacer nada.</p> <p> Esto ocurre debido a que usar recursos en formas sub&oacute;ptimas es siempre mejor que no usarlos en lo absoluto; en ausencia del est&iacute;mulo posterior al a&ntilde;o 2008, China hubiese sufrido un desempleo sustancial. Si las autoridades adoptan reformas en el lado de la demanda que est&eacute;n mejor dise&ntilde;adas, tendr&aacute;n un &aacute;mbito acci&oacute;n m&aacute;s amplio para reformas integrales en el lado de la oferta. Por otra parte, se disminuir&aacute; marcadamente la magnitud de algunas de las reformas necesarias en el lado de la oferta, precisamente porque las medidas en el lado de la demanda van a reducir el exceso de oferta.</p> <p> Este no es s&oacute;lo un debate acad&eacute;mico entre economistas occidentales tanto keynesianos como aquellos del lado de la oferta que ahora se despliega en el otro lado del mundo. El abordaje en cuanto a sus pol&iacute;ticas que China adopte influir&aacute; fuertemente el desempe&ntilde;o y las perspectivas econ&oacute;micas en todo el mundo.</p> <p> &nbsp;</p> <p> (*) Premio Nobel de Econom&iacute;a y profesor de la Universidad de la Universidad de Columbia, fue presidente del Consejo de Asesores Econ&oacute;micos del presidente Bill Clinton y se desempe&ntilde;&oacute; como vicepresidente senior y economista jefe del Banco Mundial.</p> <p> <strong>FUENTE:</strong> <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/china-economic-policy-debate-by-joseph-e--stiglitz-2016-01/spanish" target="_blank">Project Syndicate</a></p></div> <div class="K2FeedImage"><img src="https://www.fundamentar.com/media/k2/items/cache/37161ace0d2f98d9e90b2e227e64ebe6_S.jpg" alt="El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz" /></div><div class="K2FeedIntroText"><p> <em>En la China de hoy, como en los Estados Unidos de hace 35 a&ntilde;os, hay un debate acerca de cu&aacute;les medidas, si las medidas en el lado de la oferta o aquellas en el lado de la demanda, son las que cuentan con una mayor probabilidad para restaurar el crecimiento.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> El desplazamiento de China desde un modelo de crecimiento impulsado por las exportaciones hacia uno basado en el consumo de los hogares ha sido mucho m&aacute;s traqueteado de lo que algunos predijeron, con fluctuaciones burs&aacute;tiles y volatilidad en el tipo de cambio que incitan temores acerca de la estabilidad econ&oacute;mica del pa&iacute;s. No obstante, seg&uacute;n par&aacute;metros hist&oacute;ricos, la econom&iacute;a de China a&uacute;n se desempe&ntilde;a bien &ndash; el crecimiento anual del PIB est&aacute; cerca del 7%, algunos dir&iacute;an que se desempe&ntilde;a muy bien &ndash; pero el &eacute;xito en la escala que China experiment&oacute; durante las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas hace que se engendren expectativas elevadas.</p> <p> Hay una lecci&oacute;n b&aacute;sica: &ldquo;los mercados con caracter&iacute;sticas chinas&rdquo; son tan vol&aacute;tiles y dif&iacute;ciles de controlar como lo son los mercados con caracter&iacute;sticas estadounidenses. Invariablemente, los mercados adquieren vida propia; no se les puede impartir &oacute;rdenes f&aacute;cilmente. En la medida que los mercados puedan ser controlados, dicho control se logra al establecer reglas de juego en forma transparente.</p> <p> Todos los mercados necesitan reglas y regulaciones. Las reglas buenas pueden ayudar a estabilizar a los mercados. Las reglas mal dise&ntilde;adas, independientemente de cu&aacute;n bien intencionadas sean, pueden tener el efecto contrario.</p> <p> Por ejemplo, desde la crisis del mercado de valores en Estados Unidos en el a&ntilde;o 1987, se ha reconocido la importancia de contar con interruptores de circuito; no obstante, si el dise&ntilde;o de los mismos no es adecuado, dichas reformas pueden aumentar la volatilidad. Si se tienen dos niveles de interruptores de circuito &ndash; un para suspender operaciones burs&aacute;tiles a corto plazo y otro para suspenderlas a largo plazo &ndash; y dichos niveles se establecen temporalmente uno muy cerca del otro, una vez que se active el primer interruptor, los participantes en el mercado al darse cuenta que es probable que se active tambi&eacute;n el segundo, podr&iacute;an salir en estampida del mercado.<br /> Por otra parte, lo que ocurre en los mercados puede acoplarse s&oacute;lo en t&eacute;rminos muy holgados con lo que ocurre con la econom&iacute;a real.</p> <p> La reciente Gran Recesi&oacute;n ilustra esto. Mientras que el mercado de valores de Estados Unidos ha tenido una recuperaci&oacute;n robusta, la econom&iacute;a real se ha mantenido de capa ca&iacute;da. Pero incluso as&iacute;, la volatilidad del mercado de valores y del tipo de cambio pueden tener efectos reales. La incertidumbre puede conducir a que se consuma e invierta menos (esta es la raz&oacute;n por la cual los gobiernos deben aspirar a tener reglas que refuercen la estabilidad).</p> <p> Lo que es m&aacute;s importante, sin embargo, son las reglas que rigen la econom&iacute;a real. En la China de hoy, como en los Estados Unidos de hace 35 a&ntilde;os, hay un debate acerca de cu&aacute;les medidas, si las medidas en el lado de la oferta o aquellas en el lado de la demanda, son las que cuentan con una mayor probabilidad para restaurar el crecimiento. La experiencia de Estados Unidos y muchos otros casos proporcionan algunas respuestas.</p> <p> Para empezar, las medidas en el lado de la oferta se pueden llevar a cabo de mejor manera cuando hay pleno empleo. En ausencia de una demanda que sea considerada suficiente, la mejora de la eficacia en el lado de la oferta s&oacute;lo conduce a una mayor subutilizaci&oacute;n de los recursos. No se aumenta la producci&oacute;n al desplazar la mano de obra desde usos en actividades de baja productividad hacia el desempleo, cuya productividad es cero. Hoy en d&iacute;a, la deficiente demanda agregada a nivel mundial exige que los gobiernos tomen medidas para impulsar el gasto.</p> <p> Para empezar, dicho gasto se puede poner al servicio de muchos usos buenos. Hoy en d&iacute;a, las necesidades de China que son muy importantes incluyen la reducci&oacute;n de la desigualdad, la moderaci&oacute;n de la degradaci&oacute;n ambiental, la creaci&oacute;n de ciudades habitables, y las inversiones en salud p&uacute;blica, educaci&oacute;n, infraestructura y tecnolog&iacute;a. Las autoridades tambi&eacute;n tienen que fortalecer la capacidad regulatoria para garantizar la seguridad de los alimentos, edificios, medicamentos y mucho m&aacute;s. Los beneficios sociales provenientes de este tipo de inversiones exceden enormemente los costos de capital.</p> <p> El error que cometi&oacute; China en el pasado ha sido confiar demasiado en la financiaci&oacute;n de la deuda. No obstante, China tambi&eacute;n tiene un amplio margen para aumentar su base fiscal de manera que se aumente la eficacia y/o el capital de manera generalizada. Los impuestos ambientales podr&iacute;an conducir a una mejor calidad del aire y del agua, incluso mientras se generen ingresos sustanciales; los impuestos a la congesti&oacute;n mejorar&iacute;an la calidad de vida en las ciudades; los impuestos a la propiedad y a las ganancias de capital alentar&iacute;an una mayor inversi&oacute;n en actividades productivas, promoviendo el crecimiento. En resumen, si se dise&ntilde;an correctamente, las medidas para el logro de un presupuesto equilibrado &ndash; como por ejemplo aumentar los impuestos en t&aacute;ndem con los gastos &ndash; podr&iacute;an proporcionar un gran est&iacute;mulo para la econom&iacute;a.</p> <p> Tampoco debe China caer en la trampa de hacer hincapi&eacute; en medidas retr&oacute;gradas en el lado de la oferta. En EE.UU., se desperdiciaron recursos cuando se construyeron viviendas de mala calidad en el medio del desierto de Nevada. No obstante, la primera prioridad no es derribar aquellas viviendas (en un esfuerzo por consolidar el mercado de la vivienda); es garantizar que los recursos se asignen de manera eficiente en el futuro.</p> <p> En efecto, el principio b&aacute;sico que se ense&ntilde;a en las primeras semanas de cualquier curso elemental de econom&iacute;a es olvidar el pasado &ndash; no llorar sobre la leche derramada. El acero de bajo costo (suministrado a precios por debajo del costo promedio de producci&oacute;n a largo plazo, pero a un costo igual o superior al costo marginal) puede ser una ventaja para otras industrias.</p> <p> Hubiese sido un error, por ejemplo, destruir el exceso de capacidad de Estados Unidos en el rubro de fibra &oacute;ptica, industria en la que las empresas estadounidenses ganaron much&iacute;simo en la d&eacute;cada de 1990. El valor de &ldquo;opci&oacute;n&rdquo; asociado con posibles usos futuros siempre debe ser contrastado con el costo m&iacute;nimo de mantenimiento.</p> <p> El desaf&iacute;o que enfrenta China mientras encara el problema de exceso de capacidad es que aquellos trabajadores que en el caso contrario perder&iacute;an sus puestos de trabajo van a necesitar alg&uacute;n tipo de apoyo; las empresas presentar&aacute;n sus argumentos a favor de un rescate robusto para minimizar sus p&eacute;rdidas. Sin embargo, si el gobierno acompa&ntilde;a medidas en el lado de la demanda que sean eficaces con pol&iacute;ticas relativas al mercado de trabajo que sean activas, al menos el problema del empleo podr&iacute;a abordarse de manera eficaz y se podr&iacute;an dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas &oacute;ptimas &ndash; o por lo menos razonables &ndash; para la restructuraci&oacute;n econ&oacute;mica.</p> <p> Tambi&eacute;n se tiene el problema deflacionario macroecon&oacute;mico. El exceso de capacidad nutre a la presi&oacute;n a la baja de los precios, causando externalidades negativas que afectan a las empresas endeudadas, las cuales experimentan un aumento de su apalancamiento real (ajustado por la inflaci&oacute;n). Sin embargo, un abordaje que supera a aquel de la consolidaci&oacute;n en el lado de la oferta es una expansi&oacute;n agresiva en el lado de la demanda, que contrarrestar&iacute;a las presiones deflacionarias.</p> <p> Los principios econ&oacute;micos y factores pol&iacute;ticos son, por lo tanto, bien conocidos. Sin embargo, demasiado a menudo el debate sobre la econom&iacute;a de China se ha visto dominado por propuestas ingenuas para llevar a cabo reformas en el lado de la oferta &ndash; junto con cr&iacute;ticas a las medidas dirigidas al lado de la demanda que fueron adoptadas tras la crisis financiera mundial del 2008. Dichas medidas estaban lejos de ser perfectas; se las tuvo que formular sobre la marcha dentro de un contexto de una emergencia inesperada. No obstante, tomarlas fue mucho m&aacute;s beneficioso que hacer nada.</p> <p> Esto ocurre debido a que usar recursos en formas sub&oacute;ptimas es siempre mejor que no usarlos en lo absoluto; en ausencia del est&iacute;mulo posterior al a&ntilde;o 2008, China hubiese sufrido un desempleo sustancial. Si las autoridades adoptan reformas en el lado de la demanda que est&eacute;n mejor dise&ntilde;adas, tendr&aacute;n un &aacute;mbito acci&oacute;n m&aacute;s amplio para reformas integrales en el lado de la oferta. Por otra parte, se disminuir&aacute; marcadamente la magnitud de algunas de las reformas necesarias en el lado de la oferta, precisamente porque las medidas en el lado de la demanda van a reducir el exceso de oferta.</p> <p> Este no es s&oacute;lo un debate acad&eacute;mico entre economistas occidentales tanto keynesianos como aquellos del lado de la oferta que ahora se despliega en el otro lado del mundo. El abordaje en cuanto a sus pol&iacute;ticas que China adopte influir&aacute; fuertemente el desempe&ntilde;o y las perspectivas econ&oacute;micas en todo el mundo.</p> <p> &nbsp;</p> <p> (*) Premio Nobel de Econom&iacute;a y profesor de la Universidad de la Universidad de Columbia, fue presidente del Consejo de Asesores Econ&oacute;micos del presidente Bill Clinton y se desempe&ntilde;&oacute; como vicepresidente senior y economista jefe del Banco Mundial.</p> <p> <strong>FUENTE:</strong> <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/china-economic-policy-debate-by-joseph-e--stiglitz-2016-01/spanish" target="_blank">Project Syndicate</a></p></div>