El diputado nacional y referente de la Corriente Nacional de la Militancia, Agustín Rossi, lanzó duras advertencias respecto a la segunda etapa del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), al cual denominó directamente como un "Súper RIGI". Según explicó, este entramado legal está diseñado específicamente para beneficiar a corporaciones globales de inteligencia artificial y tecnología digital, sectores a los que calificó bajo los conceptos de "tecno-oligarcas" o "tecno-feudales". Rossi fundamentó que se trata de un programa de amplios beneficios impositivos, laborales y previsionales orientado a proyectos que superen los 1.000 millones de dólares para procesos industriales inexistentes en el país hasta la fecha.
En diálogo con Todas Las Voces por AM 1330, Rossi criticó con severidad la falta de respuestas técnicas por parte de los funcionarios del oficialismo ante los cuestionamientos de la oposición. “Fuimos a ver qué nos decía el miembro informante del gobierno... ninguna de las preguntas las respondió con solvencia”, reprochó el dirigente. Detalló que una de las principales alarmas se enciende en el plano previsional, donde la marcada reducción de aportes patronales contemplada en el régimen podría desfinanciar el sistema, perjudicando a futuro a los propios trabajadores de estas empresas tecnológicas, quienes terminarían aportando menos que un empleado de comercio tradicional en relación de dependencia.
Asimismo, el dirigente santafesino alertó sobre el severo impacto que la radicación de estos centros de datos (data centers) y productoras de algoritmos generará sobre los recursos estratégicos del país, en particular en la región patagónica. Rossi subrayó que estas plantas industriales poseen una demanda eléctrica descomunal y requieren la utilización de "hectolitros de agua por día" para la refrigeración constante de sus servidores. Ante este panorama, cuestionó quién financiará la infraestructura energética necesaria: “Nosotros consideramos que obviamente no la tiene que construir el Estado para que la paguemos todos, sino que la tiene que construir la propia empresa”, enfatizó, remarcando que el proyecto tampoco exige cláusulas de desarrollo local o encadenamiento con proveedores contratistas argentinos.
Por último, vinculó el avance de este marco normativo con un deliberado posicionamiento internacional coordinado entre el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reflejado en sus recientes columnas en el Financial Times. De acuerdo con Rossi, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó estas intenciones al celebrar públicamente que, mediante el "Súper RIGI", la Argentina aspira a convertirse en la "meca" de las firmas de inteligencia artificial. "Claramente lo que están armando es un diseño económico con enormes beneficios promocionales e impositivos... beneficios con los que no cuenta ninguna empresa argentina, menos aún ninguna pequeña y mediana empresa", sentenció.
El armado del peronismo santafesino y el reclamo por Cristina Kirchner
En el plano de la política santafesina, Rossi se mostró sumamente optimista tras el reciente plenario de la Corriente Nacional de la Militancia e identificó con claridad los desafíos del justicialismo en la provincia. En el ámbito local, ratificó el compromiso militante de respaldar la postulación de Juan Monteverde para la intendencia de Rosario mediante la conformación de un gran frente que aglutine al campo nacional y popular. A nivel provincial, señaló que el peronismo debe estructurar un programa de gobierno robusto capaz de interpelar y representar a los sectores de la industria y del empleo público que se encuentran "fuertemente perjudicados" y "castigados" por las gestiones de Maximiliano Pullaro y Javier Milei. En este esquema, ubicó al actual diputado Germán Martínez como "el dirigente más inteligente con mayor capacidad de su generación aquí en la provincia de Santa Fe".
Finalmente, al cumplirse el primer año de la detención de Cristina Fernández de Kirchner, Rossi exigió de manera tajante la unidad de todo el arco peronista en torno a la defensa de su inocencia y el reclamo por su inmediata liberación. El dirigente denunció la existencia de una sistemática "persecución política" instrumentada con la complicidad de sectores del poder judicial, asegurando que las condiciones actuales de confinamiento de la exmandataria resultan "absolutamente injustificadas" y marcadamente más restrictivas que las aplicadas a personas procesadas por delitos de lesa humanidad o narcotráfico. "El peronismo tiene que estar unido con un solo grito pidiendo la libertad de Cristina y defendiendo la inocencia de Cristina, y ese es el camino que tenemos que seguir", concluyó.