China canceló alrededor de 50 millones de dólares de la deuda de Sudán al condonar cuatro préstamos sin intereses por un total de 344,52 millones de yuanes, en un acuerdo firmado en Port Sudan por el ministro de Finanzas sudanés, Jibril Ibrahim, y el encargado de negocios chino en Sudán, Xu Jian.
El protocolo entra en vigor de manera inmediata tras la firma, y el Banco Central de Sudán y el China Development Bank se encargarán de los trámites para liquidar las cuentas correspondientes a los préstamos cancelados. Al paquete se suma una subvención de 200 millones de yuanes —unos 29,5 millones de dólares— anunciada por el presidente chino para financiar proyectos en los sectores de energía, agua y agricultura.
China amplía su apoyo financiero y estratégico a Sudán
El acuerdo incluye además programas de formación para funcionarios sudaneses de nivel medio y el respaldo al reinicio de las inversiones chinas en el país, entre ellas las operaciones de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC).
Ambas partes revisaron también el avance de proyectos chinos financiados mediante donaciones, incluido el proyecto del matadero de Omdurmán Oeste, y examinaron vías para superar los obstáculos que afectan la cooperación bancaria entre los dos países. El ministro Jibril elogió lo que calificó como la relación económica "histórica y distinguida" entre Sudán y China, y celebró la reciente decisión de Beijing de eliminar los aranceles aduaneros a los productos importados desde 50 países africanos.
Washington endurece la presión sobre Sudán
El gesto chino llega en un contraste deliberadamente marcado con la posición de Estados Unidos. La firma del acuerdo se produjo apenas días después de que Washington anunciara una nueva tanda de sanciones contra Sudán, presentadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro como una medida para "actuar contra los responsables de perpetuar la violencia, obstruir los esfuerzos de paz y alimentar la guerra en Sudán".
Las nuevas sanciones incorporan disposiciones de la Ley de Prevención de la Agresión Externa y la Escalada del Conflicto en Sudán de 2026 —aprobada la semana pasada por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos—, que instruye a los representantes estadounidenses ante instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) a oponerse a cualquier préstamo o alivio de deuda al gobierno sudanés, salvo en casos de proyectos humanitarios de emergencia.
La ley también prohíbe la ayuda exterior para fines no humanitarios y bloquea cualquier apoyo financiero, de seguridad o militar destinado a desarrollar las capacidades de las instituciones del gobierno sudanés.
RELEVAMIENTO Y EDICIÓN: Matías Paniccia
FUENTE: AlmaPlus